viernes, 9 de julio de 2010

Trabajo Práctico nº 2

“mi gorrita de consumista”

Técnicas Visuales Contemporáneas

Profesora: Ysabel Tamayo
Alumno: Edgardo V. Cabaña
Carrera: Profesorado en Artes Visuales
08- Julio- 2010



Introducción:



En este trabajo, no pretendo criticar a la cultura hip hop, la cual forma parte de mi vida. Ni tampoco, busco ofender a los seguidores de esta, con quienes comparto mi fascinación por los cuatro elementos que la conforman (MC, break, Dj, graffiti).

Lo que, en realidad busco, es mostrar mi descontento con el exceso de consumo de indumentaria, propia de EE.UU.

Tome como referencia una gorra de “baseball”, a la que satirizo con mi trabajo. Y tome como ejemplo a esta, por que es lo más cercano a mí, y siento que puedo expresar mi ideología.

Hace pocos años, el hip hop, se extendió a través de todo el mundo, gracias a la promoción masiva de las multinacionales (principalmente estadounidenses). Que hallaron en este género, una forma más de imponerse en los países en vías de desarrollo.

Sin embargo este movimiento cultural, comenzó en los años`70, en el sur del Bronx, como forma de expresión de los jóvenes pobres que poblaban el lugar. El estado había retirado los subsidios a los pobres, con el gobierno de Reagan. Y el acceso a la educación, se veía restringido, para las poblaciones afroamericanas y latinas, entre otras, de bajos recursos. Por ende el privilegio de estudiar un instrumento, o cualquier manifestación artística, era prácticamente imposible para ellos.

Por lo que la danza callejera jamaiquina, los comentarios y la forma de pasar música de los Djs. en las fiestas, y el arte de pintar vagones de trenes, entre otros “condimentos” evolucionaron para conformar una nueva cultura, que se levanto en contra de la discriminación y la indiferencia de la sociedad, de la que eran victimas sus creadores.

El centro de este movimiento, hasta fines de los ’80, fue indiscutiblemente Nueva York. Pero luego de años de no contar con patrocinio, el rap (la música del hip hop) creció gracias a los gigantes de la distribución, que no tuvieron más opción que promoverlo, no sin obtener masivas ganancias por ello, claro. Es así como se vendió un producto, que dejaba por fuera los valores e ideologías, que fueron en un principio pilares del culto hip hop. Como dice el autor estadounidense Don DeLillo “el capital elimina los matices de una cultura.

Esto último es básicamente lo que trato de representar en este trabajo…



Mi gorrita de consumista

Breve historia de la gorra de baseball:



El origen del tipo de gorra que elegí como referente para esta producción, es la indumentaria utilizada por los jugadores de baseball de Estados Unidos. Debido a la dinámica del juego, el tamaño de la pelota y demás, estos deportistas deben fijar la vista durante la mayor parte del juego. Y ya sea a pleno sol o bajo los poderosos reflectores de un estadio, la luz dificulta esta tarea, por lo que las gorras fueron implementadas para proteger los ojos de los basebolistas, a fin de lograr un mejor rendimiento deportivo.



¿Qué le otorga interés a esta gorra?

Debido a la popularidad de este juego, en dicho país, es un accesorio muy común, que pierde su funcionalidad inicial para tomar un rol estético que logra situar, a quien la posee en un determinado lugar sociocultural. Indistintamente de que el individuo pueda pertenecer o no a ese lugar, son el entorno social y el sentido común los que lo sitian allí.

Algo muy parecido sucede, hoy en menor medida, con las remeras de clubes de futbol locales. Digo que hoy se da en menor medida, ya que es más común ver jóvenes con remeras de la NBA, que de clubes argentinos.

Y he aquí el aspecto más significativo de este trabajo. ¿Cómo es posible que, siendo el futbol el deporte más popular en argentina, lo más usado son gorras de baseball y remeras de básquet?

Según muchos autores esto se da, a causa del imperialismo cultural de los EE.UU. que se impone a través de las multinacionales, que controlan los medios de comunicación.

El típico rapero gangster se posiciono como un modelo, al que en su momento los jóvenes decidieron seguir, como tratando de “parecerse a…” metiéndose en un personaje. La gorra echada hacia un lado, con iniciales como “NY” ropa holgada, remeras de básquet, hockey, o baseball, cadenas brillantes, etc. Se volvieron icono de una moda, entonces cuando se veía a un chico vestido así por la calle, algunos le preguntaban “¿vos, rapeas? ¿Vos, bailas? Sin embargo probablemente no solo no sabría hacer tales cosas, sino que tampoco estaría al tanto de lo compleja que es la cultura hip hop.

Lo que quiero decir con “mi gorrita consumista” es que muchas veces, y sobre todo en la juventud, somos vulnerables ante la venta de productos innecesarios, pero que la ideología neoliberal pone como importantes, para lograr la respetabilidad social. Así lo plantea Diego Tagarelli en su escrito “Globalización y cultura nacional en Argentina



“… las imitaciones de los modismos culturales de los centros entran en contradicción con las tradiciones nacionales de la periferia, donde la resultante general de este proceso es la producción en la periferia de un individuo inferiorizado, atrasado por sus comportamientos culturales nacionales o un sujeto inapropiado naturalmente para alcanzar una jerarquía social adecuada...”



Hoy los individuos son valorados según sus bienes materiales, muchas veces aquellos que no poseen tales bienes son excluidos, es por eso que buscan con afán, lo que les haga ser parte del grupo.

Según el productor Russell Simmons, “la generación hip hop es la principal creadora de marcas que el mundo a conocido jamás”.

El hecho de que generaciones anteriores, hallan olvidado sus orígenes, contribuye a que toda moda impuesta sea asimilada por los jóvenes en su búsqueda de identidad. Nos han dejado sin raíces, y resulta muy difícil volver a escarbar para desenterrar ese pasado, que no sentimos nuestro. Sino que hacemos nuestras culturas de otros lados. El lado positivo de esto es que podemos elegir cual. Aunque mas de uno se deje influenciar por modas pasajeras. Esto se viene dando de hace décadas y décadas atrás, y demás esta decir que Argentina no es el único afectado por la transculturación. Y sobre todo en Latinoamérica, talvez se deba a que somos miembros de un crisol de culturas desde el comienzo de nuestros pueblos.

La venta del hip hop, como producto no como cultura, solo es una célula mas de ese gran espectro que denominamos globalización. Digo que es un producto porque se hizo un recorte y una resignificación de los aspectos que resultaron mas beneficiosos para el mercado. Y ahí es donde este movimiento es utilizado como fabrica de marcas. Los canales de música comenzaron a mostrar videos en donde el típico afroamericano del Bronx se había convertido en alguien rico y poderoso gracias a sus negocios ilegales, en su cuello colgaban brillantes joyas, y se encontraba rodeado de mujeres, que no eran precisamente carmelitas descalzas, por decirlo así. Entonces todo el que compra esa mercadería, relaciona automáticamente el hip hop con el crimen y el sexo. Tanto así, y aquí me permito introducir una anécdota, que una amiga de mi madre le comento a su hija una vez, opinando sobre mi, “es un buen chico, lastima que ande metido en eso del hip hop”.


Pasando a la descripción del trabajo, explicare el porque de las imágenes impresas en la gorra.

• En la parte anterior de la gorra aparecen las iniciales, “NY” como principal icono de la globalización. Así como en la época de los hippies, muchos usaban el símbolo de la paz, sin saber siquiera que significaba, hoy es muy común ver estas iniciales que hacen referencia al equipo de baseball, los Yankees de Nueva York.

• Luego al costado derecho aparece un “rapero” con la vestimenta, que se ha establecido como propia de ese movimiento. Ropa suelta visera cubriendo los ojos, y una actitud provocativa.





• Al otro costado aparece una mano con un arma de fuego, la cual representa a la violencia con la que es relacionado el movimiento,

• Por ultimo en la parte posterior, aparece una boca femenina que representa la sensualidad, a su vez esta imagen esta conectada con la anterior ya que representa la violencia contra la mujer que vende este mercado:

Para concluir:



Yo por mi parte, y sin ánimo de contradecirme. Repito que he adoptado la cultura hip hop, como propia, pero haciendo a un lado todas las formas de consumismo, que impuso el sistema. Somos bastantes los que pertenecemos a esta cultura, pero nuestra “praxis cultural” esta ligada a: el arte contestatario, la crítica social, la revolución y demás. Todo miembro de esta cultura bien entendida es un amigo para mí. El hip hop es una manera de manifestar nuestros pensamientos ante el mundo, y no solo una manera de vestirse…


Referencias Bibliograficas:



-Diaz-Inostra, p. (s/f). “el hip hop en Chile: ¿una expresión de contracultura?” (Mimeo)



-Fejes, F (1981). “Media imperialism: an assessment”. En Media culture and society, vol. 3. New York: Random House



-Kultura hip hop (s/f). varios números

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